lunes, 29 de abril de 2013

Repetimos podium


Ya el año pasado subimos al podium en esta carrera, este año, terceros


Pero todo comenzó unas horas antes, nada más recoger a Miguel, empezaba a nevar, para variar ya llegábamos tarde a Noble Villa. Saludos a todos los presentes y pitando para San Clemente. Hace frío, pero por suerte la nieve fue fugaz, cuatro copos y medio, estamos de recortes :).

Nada más bajar del coche, más que sentirse, se puede tocar el frío tan poco habitual por estas fechas. Vamos a firmar al pabellón y de allí no hay quien nos saque, excepto Juancho que se perdió en busca de un café. Poco a poco vamos haciendo tiempo, dentro del pabellón a que llegue la hora, unos que no salimos, otros que si me pongo el chubasquero, otros que les ponen motes a la gente :)...

Se acerca la hora y nos ponemos en marcha, nos vestimos como podemos en el coche y nos vamos a calentar apurando hasta cinco minutos antes de la salida, algunos valientes ya están chafando horquilla 20 minutos antes, es que son muy profesionales :P, es broma, no se me enfanden.


Salida a toda cebolla, buscando huecos de un sitio para otro con mucha suavidad para no chocar con nadie, ni por delante ni por detrás, avanzando por caminos anchos y picando para arriba los primeros cinco kms, complicados por la velocidad, los charcos y los tapones que te hacen perder rueda o no encontrar hueco. Voy asfixiado, llevo ropa demás, la térmica, el windtex, el maillot del equipo, el chubasquero, sin conocimiento ninguno, vamos.

Llegando a un giro a derechas me alcanza Miguel, Paco Martínez no debe andar lejos y Juancho lo tenemos en el punto de mira, que nada más empezar la senda solo me separan unos metros debido a los bikers. Bikers con el cambio atrancado de barro van cayendo y me voy acercando al compañero que cuando nos meten en el primer sembrao, voy ya a su rueda. Miguel y Paco ya no vienen.

Juancho y yo seguimos juntos hasta el km 17, donde está Seles de voluntario, tengo la desgracia de que al ir sin gafas se me mete barro en un ojo y pierdo la rueda de Juan. Para colmo de males, empieza la pista hacia Rus.

A rodar solo por la pista, cago en to, los tengo a 200 m. pero no hay forma de enganchar, decido comer y regular, no pillarlos pero que no se me escapen y así justo en el paso intermedio veo como Juancho se tiene que parar a quitar barro de la bici. Paso entre él y los conos, lo cual no me coge el tiempo en el paso. Empezamos las sendas de Rus, que la humedad le ha añadido un toque técnico a la prueba.

Lo dicho con las hierbas mojadas, la senda de barro, la bici estaba indomable, por suerte, no hemos tocado suelo, giro de izquierdas y a subir por el cemento hasta la ermita, después bajamos por otra zona técnica entre dos rocas. Donde al poco de pasar he escuchado como uno se quedaba sin un diente en el plato porque ha sonado muy fuerte el golpe.

Tras salir de la encerrona de Rus, una sirena de ambulancia se oye, espero que solo fuera un susto. Sin comerlo, ni beberlo, estamos en el km 27 de la prueba, y no paramos de enlazar sendas, donde no da tiempo a comer. Otra senda, picando para arriba con mucha piedra húmeda que hace que te pienses el soltar el manillar para comer hasta que coronamos en la carretera del Cañavate, y seguimos por senda y nooooo, por Dios, otro sembrao, este si que es peligroso para la integridad de la bici, barro rojo se va apelmazando en el cuadro, pero gracias al cereal sembrado al lado las ruedas por lo menos no se tapizan, ya que pasamos por encima, y así no se acumula mucho más barro en el cuadro.

Voy pensando, en la siguiente pista como, pero la pista es tan corta que tengo que hacerlo en dos veces, una para sacar la comida y ponerla a mano y en el siguiente trayecto de pista comerla. Además, empieza la senda con un barrizal que me hace bajarme de la bici y pasarlo andando pisando las hierbas para que no me succionara.

Por fín, puede comerme mi segunda galleta de la suerte (dos galletas maría rellenas de carne de membrillo casero). Empieza la senda más bonita, una subida haciendo giros de 180º donde vas viendo a tus perseguidores ladera abajo. Para rematarla una zona técnica con varios escalones que te llevan al último tramo de pista hasta meta.

Aprovecho para tomarme el gel que llevo y a rodar a tope hasta el final, solo quedan unos 8 kms.



El remate, y después de un par de decepciones por no subir al podium en las anteriores carreras, tuvimos la fortuna de subir y llevarnos el vino que nos faltaba para el jamón de la semana pasada en Las Pedroñeras.


Así que el próximo domingo tenemos que organizar el bici-almuerzo. Ya sabéis que todos los componentes del equipo están invitados, y por ende, del club.

2 comentarios:

Paco dijo...

Miki: ¡Felicidades! Has estado sembrao, maestro! Tu crónica me ha hecho recordar cada metro de la prueba. No se te ha olvidado nada, con detalle. Bien, bien. Sólo una cosa no entiendo...: ¿Cómo coña haces para conseguir comerte unas galletas a pelo, aunque lleven membrillo, y no ahogarte a cinco mil ppm?

Miguel Angel Urdiales dijo...

:) Eso se aprende en los pisos de estudiante, el que se descuide no come, asi que se aprende a masticar rápido :) muy rápido